Gobierno de Chile

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Juventud

JÓVENES: Responsables del futuro de Chile.

La juventud juega un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad, en parte por su relevancia demográfica, pero principalmente por los valores que la caracterizan. Emprendimiento, idealismo, fuerza, perseverancia, innovación, tolerancia y capacidad de diálogo son algunas de las cualidades propias de este grupo. Lamentablemente, hoy existen trabas que impiden a los jóvenes chilenos cumplir a cabalidad dicho papel y es cada vez más difícil encontrarlos en los escenarios donde se logran las grandes transformaciones sociales: la política, el gobierno y el parlamento.

Dos son los principalmente las causas de este fenómeno. En primer lugar, el abandono que sufre parte de la juventud, aquejada seriamente por diversos problemas. Los jóvenes son el grupo más golpeado por el desempleo: uno de cada cuatro jóvenes que busca trabajo no lo encuentra. A esto se suma la mala calidad de la educación pública y las dificultades existentes para acceder a la educación superior, así como los problemas derivados del consumo de drogas y de alcohol, situación identificada por los mismos jóvenes como su principal problema según la encuesta INJUV 2006. Estas realidades, que golpean con mayor fuerza en los grupos más vulnerables, han incubado poco a poco una profunda desesperanza generacional.

En segundo lugar, podemos constatar una grave disociación entre los jóvenes y el mundo público. Paradojalmente, hoy vemos como, de manera lenta pero sostenida, los grupos civiles fundados y formados por jóvenes adquieren un mayor protagonismo en nuestra sociedad. Sin embargo, mientras estos índices de participación ciudadana van en aumento, los índices de participación política caen a sus mínimos históricos. El número de jóvenes entre 18 y 30 años inscritos en los registros electorales ha disminuido en un 70% en los últimos 20 años. Para las próximas elecciones votarán sólo 727.000 de los 3.300.000 jóvenes chilenos.

Esta baja participación dificultará el tránsito de Chile hacia el desarrollo. Un sistema político que carece de legitimidad ante los ojos de un grupo relevante de la sociedad –que conformará los adultos del mañana- es un sistema con sus bases socavadas. Al mismo tiempo, una juventud que desconfía y se resta de su institucionalidad política, es la génesis de una sociedad apática y poco inclusiva.

Nuestro programa de gobierno se hará cargo de estos problemas y creará las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan desarrollarse plenamente, alcanzando su máximo potencial. Además, los reencantaremos con el servicio público, haciéndolos partícipes y protagonistas de la construcción de un país más justo, inclusivo y acogedor.

Muchas de las propuestas específicas se encuentran expuestas en diferentes capítulos de este documento, destacando el programa Vida Nueva para los jóvenes en riesgo social, la creación de un sistema de intermediación laboral para hacer más eficiente el subsidio a la contratación joven, y el perfeccionamiento del sistema de financiamiento de la educación superior.

Además, desarrollaremos medidas y programas concretos para reencantar a la juventud con la actividad pública, fomentando su participación política y apoyando sus iniciativas sociales. Queremos ser el gobierno del recambio generacional. Para ello impulsaremos las siguientes medidas:

  1. Promoveremos la inscripción automática y el voto voluntario, lo que permitirá que cuatro millones de chilenos, la gran mayoría jóvenes, se incorporen activamente a nuestra democracia.
  2. Estableceremos un sistema de primarias abiertas y transparente para la selección de los candidatos a cargos de elección popular, facilitando así la incorporación de jóvenes a la actividad política.
  3. Crearemos el programa Servicio Joven, para que cada año miles de jóvenes colaboren en el servicio público apoyando las tareas del Estado en beneficio de las zonas más desvalidas del país. Con este programa, los jóvenes universitarios y técnico profesionales, a través de pasantías, prácticas y ofertas de trabajo, podrán familiarizarse desde temprano con la labor pública, y los ya egresados, encontrar un campo laboral abierto en la administración pública, fomentando la participación y la renovación del servicio público.
  4. Instauraremos una Oficina Nacional de Voluntariado Juvenil que, junto a un sistema de fondos concursables, se dedicará a apoyar los emprendimientos sociales de jóvenes en los ámbitos de la cultura, la innovación, el deporte, entre otros.

Nada une ni motiva más a la juventud chilena que un proyecto grande, ambicioso y factible como es derrotar el subdesarrollo, la pobreza, y construir una patria más libre, grande, justa, próspera y fraterna.

Chile requiere una nueva forma de gobernar y los verdaderos cambios requieren nuevos actores, una nueva generación. Y serán justamente los jóvenes los llamados a protagonizar este cambio.