Gobierno de Chile

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Superación de la Pobreza

Superar la Pobreza

La última encuesta CASEN disponible, que data del año 2006, señala que aún existen en nuestro país más de 2 millones doscientas mil personas en situación de pobreza, lo que equivale al 13,7% de la población. Del total de personas calificadas como pobres, un 23,4% se encuentra en situación de indigencia, lo que equivale a decir que uno de cada cuatro pobres (más de 500.000 personas), no alcanzan con su nivel de ingreso a satisfacer sus necesidades básicas de alimentación.

A pesar de que la pobreza en nuestro país ha ido disminuyendo, existe aún una gran brecha entre los ingresos que reciben el decil más rico y el decil más pobre de la población. Esta brecha se ha mantenido sin grandes variaciones en el tiempo, a pesar de los cuantiosos recursos que se han destinado a la población más vulnerable a través del gasto social.

Para avanzar eficazmente en la tarea de disminuir las desigualdades será fundamental retomar un ritmo de crecimiento económico y de creación de empleos elevado y sostenido, mejorar las políticas sociales y, especialmente, mejorar el acceso y calidad de la educación y salud.

Desgraciadamente, nuestras políticas sociales presentan un grave problema de diseño. La compartimentalización sectorial que prevalece se traduce en la práctica en que cada ministerio actúa en forma desarticulada de las demás reparticiones públicas involucradas en el diseño y aplicación de los programas respectivos, lo que no permite satisfacer los requerimientos de focalización y de calidad que son fundamentales. Falta entonces una mirada global de la política social.

De un total de 176 programas o beneficios sociales existentes, sólo 52 de ellos –es decir, menos de la tercera parte– están explícitamente focalizados en los grupos de menores recursos o de mayor vulnerabilidad. De hecho, sólo el 10% del gasto público clasificado como «Gasto Social» corresponde efectivamente a gasto orientado a programas para combatir la pobreza. A esto se agrega el hecho de que MIDEPLAN no ha contado ni con el poder necesario ni con los instrumentos adecuados para cumplir con la función de coordinar las políticas sociales de superación de la pobreza y la desigualdad.

Falta un mejor Estado, que le de urgencia al combate contra lo pobreza y que desarrolle mejores políticas.

Para lograr lo anterior consideramos indispensable plantearse como objetivo de país la superación de la pobreza extrema el 2014, y de la pobreza hacia el año 2018, fecha en que se conmemora el verdadero Bicentenario de nuestra independencia como país.

Para alcanzar esta meta será fundamental complementar las políticas sociales de transferencias puras con políticas habilitadoras, de forma de ir preparando a los sectores más desvalidos para que por sí mismos puedan ir saliendo de la pobreza. Se requerirá, entonces, cambiar la forma como el Estado provee asistencia a los grupos más pobres de la población.

Además de nuestro compromiso con la derrota de la pobreza, aspiramos también como objetivo de largo plazo al logro de una distribución más equitativa del ingreso, acercándonos gradualmente a la realidad de los países más desarrollados.

En materia de combate a la pobreza, nuestras metas concretas para el período presidencial 2010-2014 son las siguientes:

  • Erradicación de la pobreza extrema al año 2014, logrando que 500 mil personas superen esa indigna situación.
  • Rediseño global de la política contra la pobreza, para producir una articulación efectiva de programas, mayor celeridad en la identificación de beneficiarios y simplificación de la entrega de los beneficios.
  • Dar más opciones a la gente de menores recursos, a través de programas de subsidio a las personas, de manera que tengan más alternativas para elegir.
  • Perfeccionamiento de la Ficha de Protección Social (FPS), para que las personas que necesitan apoyo no queden excluidas por razones políticas o por otras discriminaciones injustas.
  • Incentivar la participación de la Sociedad Civil, dado que ella ha probado ser particularmente eficiente en el combate contra la pobreza, en particular en los núcleos de pobreza dura.

Nuestras políticas específicas para lograr los objetivos mencionados descansan en los siguientes ejes:

  • La creación del Ministerio de Desarrollo Social, que funcionará en La Moneda bajo la directa supervisión del Presidente de la República, quien será el principal responsable de nuestro compromiso de superación de la pobreza. El nuevo ministerio quedará a cargo del «componente social» del actual MIDEPLAN: caracterización socioeconómica de la población (CASEN, FPS, SIIS) y coordinación de los fondos y servicios relacionados con los grupos más vulnerables de la población. En este rol, el ministerio ampliará y perfeccionará el programa Puente y los programas Chile Solidario y Chile Crece Contigo.
  • La creación de un Ingreso Ético Familiar, cuyos componentes serán el Subsidio Único Familiar, un Bono de Capacitación y un Subsidio al Trabajo. Este Ingreso Ético Familiar irá acompañado de algunos requerimientos para acceder a él, tales como asistencia escolar, control de salud, esfuerzos de capacitación y búsqueda de empleo. En el caso del subsidio por niño, éste se aumentará significativamente. Existirá un mecanismo gradual de retiro de las transferencias recibidas por los grupos beneficiarios, con el fin de evitar que el hogar pierda los incentivos a abandonar su condición de vulnerabilidad.

Además, se perfeccionará un sistema de «ventanilla única» para hacer posible entregar, en forma más simple y consolidada, las transferencias más relevantes recibidas por los sectores de mayor pobreza.

Debido a que la tasa de desempleo en el próximo mes de marzo continuará siendo elevada, y que en ese mes las necesidades de los sectores más vulnerables aumentan por los requerimientos escolares, cuotas de créditos de navidad, permisos de circulación y otros, se entregará el «Bono Marzo» por un monto de $40.000 por carga familiar, a las familias que reciben el Subsidio Único Familiar, la Asignación Familiar y Maternal, y a quienes son beneficiarios del programa Chile Solidario. El número de personas beneficiadas con el Bono Marzo será de cuatro millones, y de esta forma se estará dando la partida a la instalación del Ingreso Ético Familiar.

  • Se entregará el «Bono de Garantía Auge», que permita a los usuarios escoger con mayor libertad el hospital público o privado de su preferencia, cuando no se cumplan los plazos garantizados por el Auge; una subvención de educación preescolar en función de requisitos como asistencia; se otorgará de un «Bono de Capacitación» y de un «Bono de Asistencia Judicial», éste último concebido para que personas pobres puedan pagar un abogado cuando las Corporaciones Judiciales que existen para tal efecto no los atiendan adecuadamente.
  • Promover una alianza público-privada para superar la pobreza dura, a través de la creación de un mecanismo mediante el cual el Estado suplemente los aportes privados a instituciones de la sociedad civil dedicadas a trabajar con la población en condiciones de pobreza extrema, en un monto similar al aportado por las entidades privadas.