Introducción Sociedad de Seguridades
Introducción
Las naciones no sólo deben dar a sus habitantes oportunidades de progreso y espacio para que puedan desarrollar sus talentos; también deben darles una red de seguridad que los proteja cuando enfrentan un tropiezo. La difícil situación económica que afecta a la mayoría de los chilenos, y que se ha visto agravada por un debilitamiento en la capacidad de crecimiento y generación de puestos de trabajo de la economía chilena se arrastra por más de una década y ha aumentado la sensación de inseguridad. Hoy la principal preocupación de los chilenos es tener un trabajo, ya que al quedar desempleados no sólo pierden su fuente de ingreso, sino que además corren el riesgo de perder la vivienda propia, adquirida con el esfuerzo de muchos años de trabajo, y ven peligrar la posibilidad de que sus hijos puedan continuar estudiando en los establecimientos que, también con sacrificio, han elegido para ellos.
Próximo a finalizar el actual Gobierno, se observa que cerca de 750 mil trabajadores están sufriendo en carne propia el drama del desempleo, lo cual significa que más de 3 millones de chilenos están siendo afectados por esta angustiosa realidad. Otra gran fuente de inseguridad que está afectando a la mayoría de nuestros compatriotas es la delincuencia, que genera temor a ser asaltados en las calles o víctimas de un robo o asalto en su propio hogar.
En el año 2008, un 35% de los chilenos manifestó haber conocido la experiencia de un asalto, ya sea por haberlo sufrido en forma directa o por haberlo experimentado una persona cercana. La creciente penetración de la droga en todos los estratos de nuestra sociedad y el temor frente a la acción de los narcotraficantes, está afectando a todos los ciudadanos del país. Los chilenos merecen sentirse seguros y vivir sin temor para poder transitar libremente por las calles, para pasear por las plazas y parques, y para vivir en sus casas, sin la angustia que provoca el temor a ser asaltado.
Para construir una auténtica sociedad de seguridades se requiere también disponer de una mayor cobertura y una mejor calidad en la educación, en la salud, en la previsión social y en la vivienda. Se necesita además proporcionar un mayor y mejor cuidado para nuestros ancianos, para los discapacitados y para los pueblos originarios.
Todos los chilenos deseamos tener una red que nos proteja frente a los vaivenes de la vida. No queremos estar indefensos frente a las crisis económicas, a los desastres de la naturaleza, a los cambios en nuestra condición de salud y a tantos otros factores que introducen inseguridad en nuestras vidas.
Chile destaca favorablemente entre los países latinoamericanos en materia de protección social. La Presidenta Bachelet ha hecho un esfuerzo importante en esta materia, lo que reconocemos y valoramos. Sin embargo, creemos que todavía falta mucho por avanzar en la protección social, y por tanto, nuestro compromiso es construir una verdadera sociedad de seguridades. Para lograrlo necesitamos un mejor Estado, que diseñe y aplique eficazmente políticas sociales modernas para ayudar a los grupos más vulnerables y a la clase media abandonada.
Las propuestas que se presenta a continuación nos permitirá continuar avanzando hacia una auténtica sociedad de seguridades.