Empleo
Un Millón de Nuevos y Buenos Empleos
Uno de los elementos distintivos de nuestra realidad social es la baja proporción de la población que participa en la fuerza de trabajo, y la aún menor fracción que dispone efectivamente de un empleo. Desgraciadamente, esta mala noticia se agrava en el caso de las mujeres y jóvenes.
Más allá de los problemas ocasionados por la crisis financiera internacional, la verdad es que los errores que han cometido los gobiernos de la Concertación se han traducido en un creciente deterioro en la capacidad de nuestra economía para crear empleos. El cuadro Nº4 ilustra esta situación:

Como se puede apreciar, el peor período ha sido el del Gobierno de Frei, quien no supo manejar adecuadamente la crisis asiática, y adoptó medidas que desalentaron la contratación de trabajadores. El gobierno de Michelle Bachelet también ha tenido un pobre desempeño en esta materia, por cuanto no se ha otorgado a la creación de nuevos empleos la importancia que amerita.
El problema del empleo y desempleo se torna mucho más dramático entre los jóvenes más pobres. Ellos constituyen el grupo que presenta menores niveles de educación en el país, lo que significa que una alta proporción de estos jóvenes no estudia ni trabaja. Resultado de lo anterior es el enorme riesgo de caer en la drogadicción, alcoholismo o en la delincuencia.
En materia de capacitación, la realidad chilena muestra que los fondos que se invierten para mejorar la productividad de los trabajadores son insuficientes, y están por debajo del promedio que se observa en las economías emergentes. Además, los recursos públicos destinados a capacitación no llegan al 20% más pobre, ni tampoco a los trabajadores menos calificados y del mundo rural.
Otro aspecto negativo que se observa es la tendencia hacia la generación de empleos de corta duración, con énfasis en los contratos a plazo fijo y en los contratos por obra o faena. Esta realidad atenta contra la acumulación de experiencia en el trabajo y las posibilidades reales de poder capacitarse en él. La baja formación y capacitación explican gran parte de las bajas remuneraciones. Desgraciadamente, estos aspectos no han sido considerados como corresponde por las políticas públicas, especialmente en la última década. No ha existido el liderazgo y la voluntad para priorizar la creación de nuevos empleos, la capacitación y mejores salarios para los trabajadores.
Para superar los problemas indicados planteamos como meta para los próximos cinco años la creación un millón de nuevos y buenos empleos, con salarios justos, posibilitándole un mejor nivel de vida a miles de chilenos que sólo buscan que se les brinde la oportunidad de trabajar.
En materia de capacitación nuestro objetivo es que al final del próximo período presidencial se estén capacitando anualmente más de un millón doscientas mil personas.
En definitiva, nuestros objetivos apuntan a habilitar a los jóvenes en situación de pobreza para que ellos sean los protagonistas del proceso de superación de su actual situación de vulnerabilidad; a promover una mayor inserción laboral femenina, haciéndola compatible con la vida familiar; a aumentar las oportunidades de trabajo para los jóvenes en general y a perfeccionar la legislación laboral para proteger adecuadamente los derechos de todos los trabajadores.
Para alcanzar estos objetivos nuestro programa descansa en ocho políticas.
- Fomentar el desarrollo de instituciones de intermediación laboral orientadas a los trabajadores menos calificados, creando un bono de intermediación financiado por el Estado. De esta forma existirá, al igual como ocurre en el mercado de ejecutivos de empresas y de profesionales calificados, agencias que se dedicarán a buscar trabajo a los trabajadores más vulnerables, las que serán compensadas en función del éxito obtenido en la colocación de trabajadores de menor calificación en empleos estables. Esta iniciativa se realizará conjuntamente con la creación de una Bolsa Nacional de Empleo, que permita conocer con mayor precisión dónde están las opciones de trabajo.
- Promover la modalidad del teletrabajo y de trabajo en el hogar. Hoy en día, con las herramientas digitales disponibles, el desempeño de una serie de trabajos no exige estar ubicado físicamente en el domicilio de la empresa, bastando tener equipos adecuados en un centro remoto o en el domicilio del propio trabajador.
- Crear una nueva institucionalidad que permita que se tomen en cuenta parámetros técnicos en la fijación del salario mínimo, incorporando en el análisis el riesgo de desempleo e informalidad de los trabajadores jóvenes y de los menos calificados.
- Aumentar en forma significativa la capacitación de los trabajadores. Esto hará necesario un mayor involucramiento de las empresas en el proceso, para lo cual se introducirán contratos de aprendizaje y entrenamiento, mediante los que las empresas se comprometerán a financiar total o parcialmente la capacitación de sus trabajadores.
En forma complementaria, se ampliarán las posibilidades de capacitación para los trabajadores desempleados, trabajadores por cuenta propia o con un contrato de plazo fijo. Con este propósito se creará un «Bono de Capacitación» que será entregado directamente a los trabajadores beneficiarios, para que puedan utilizarlo en el programa que ellos mismos elijan. Se pretende que en una primera etapa este programa llegue a 100 mil beneficiarios, y se aspira a que en una segunda se entreguen unos 300 mil bonos de capacitación anuales. - Subsidiar la contratación de jóvenes en situación de pobreza y apoyar a instituciones de la sociedad civil que han sido exitosas en dar oficio y capacitación a jóvenes vulnerables, que han desertado del sistema escolar. Esta herramienta es una palanca fundamental para romper el círculo vicioso en que están atrapados los jóvenes más pobres.
- Promover la inserción laboral de la mujer y compatibilizar su trabajo con la vida familiar. Se propondrá una modificación de la actual normativa de salas cunas para empresas que contratan a 20 o más mujeres, haciendo transitar el actual esquema hacia uno donde las salas cunas sean financiadas al menos en un 50% por el Estado en las empresas medianas y pequeñas. En el mismo sentido, se ampliarán los horarios de atención de las salas cunas de los grupos más vulnerables para que éstas atiendan en un horario compatible con la jornada laboral de las madres.
Además, se introducirá flexibilidad para que las madres puedan administrar de acuerdo a su mejor conveniencia el beneficio pre y post natal, previa autorización del médico. En relación al post natal, se extenderá hasta seis meses el período del beneficio. Lo anterior se acompañará con un cambio en la cobertura de la licencia por enfermedad del niño. Esta modalidad se ofrecería como opcional al actual régimen de post natal. - Perfeccionar la institucionalidad laboral creando una Dirección del Trabajo Autónoma, con directivos elegidos por la Alta Dirección Pública. Asimismo, se perfeccionará el funcionamiento de los Tribunales del Trabajo.
Además, se ampliarán los temas que forman parte de la negociación colectiva, incluyéndose materias como flexibilidad horaria, sistema de turnos y otros. Esta adaptación permitirá enfrentar en mejor forma las crecientes exigencias del mundo moderno, y será una forma virtuosa de extender la negociación colectiva por empresa. Se revisará la legislación para eliminar las actuales restricciones que dificultan que un mayor número de trabajadores negocie colectivamente. Se propondrá una solución eficaz para evitar las malas prácticas que distorsionan el concepto de empresa. - Perfeccionar el Seguro de Cesantía, para que un mayor número de trabajadores pueda acceder a él, y con mayores beneficios. Simultáneamente, se dará la oportunidad a los trabajadores para sustituir una parte de las indemnizaciones que actualmente pueden recibir en caso de ser despedidos, por indemnizaciones a todo evento.