Modernización del Estado
Un Estado Moderno, al Servicio de la Gente
Los gobiernos de la Concertación no han modernizado el Estado para adecuarlo a los requerimientos del siglo 21. Valoramos la modernización de Impuestos Internos, pero las reformas han sido lentas e insuficientes. Por ejemplo, la introducción del Sistema de Alta Dirección Pública, con los acuerdos realizados entre el Gobierno y la oposición, ha sido implementada sólo en forma parcial. Esa actitud ha producido desastres en la gestión del Estado, como es el caso del Transantiago, de equivocado diseño y aún peor implementación. Algo similar ocurrió con Ferrocarriles del Estado donde se prometió una modernización y la extensión de sus servicios que finalmente constituyeron un enorme fracaso.
Son ya demasiados los años en que en la gestión pública se han hecho muy mal las cosas. Y es así que entre los déficits del Transantiago, de Ferrocarriles, y los problemas económicos de ENAP y de CODELCO se han malgastado más de 4 mil millones de dólares, recursos con los cuales se podrían haber construido 160.000 nuevas viviendas.
En nuestro Gobierno, el Estado tendrá un rol fundamental, cumpliendo la ineludible labor de proveer los bienes y servicios públicos que la sociedad necesita. Entre ellos resulta trascendental la protección de los sectores más débiles con programas eficientes en salud, educación, seguridad ciudadana, justicia y asistencia para los pobres y la clase media abandonada. Igualmente el Estado debe regular aquellos mercados donde no existe competencia y donde se daña el medio ambiente. Pero el Estado no lo puede hacer todo. A diferencia de la Concertación no queremos un Estado gigante y burocrático, que haga mal lo que no debe hacer y sea incapaz de hacer bien lo que sí tiene que hacer.
Se trata de que haya un mejor Estado. Nuestra meta es tener un Estado que ejerza su cometido con eficiencia y con sentido de urgencia. Un Estado cercano a la gente, cuya preocupación principal sea el bienestar de los ciudadanos. En este Estado moderno es fundamental el rol de los funcionarios públicos. Los funcionarios son un ejemplo de servicio que vamos a cuidar y valorar. El Gobierno de la Coalición por el Cambio tendrá un permanente diálogo y fomentará la participación de los servidores públicos.
Nuestras propuestas respecto al Estado están agrupadas en cinco ejes.
- El primero busca mejorar la gestión de la administración superior del Estado. Hoy tenemos mútiples problemas de coordinación, hay duplicación de esfuerzos y falta de asignación de responsabilidades, lo que dificulta la buena marcha del Gobierno a nivel de ministerios y subsecretarías.
Para resolver este problema revisaremos la institucionalidad superior del Poder Ejecutivo. Crearemos el Ministerio de Desarrollo Social que será el responsable de coordinar todos los programas orientados a erradicar la pobreza y a dar igualdad de oportunidades a la clase media. Reestructuraremos el Ministerio Secretaría General de Gobierno y fortaleceremos el rol coordinador del Ministerio Secretaría General de la Presidencia. Se nombrarán ministros coordinadores que tendrán la responsabilidad de abordar las prioridades del Gobierno en forma integrada. Además, se clarificarán los roles y dependencias de los diferentes servicios públicos y se permitirá que servicios públicos dependientes de una cartera determinada le otorguen servicios funcionales a otros ministerios, los que serán sus mandantes en esa tarea específica. Asimismo, se separarán los roles de «juez y parte» en superintendencias y otros servicios que hoy presentan este problema, y los futuros superintendentes serán designados a través del Sistema de Alta Dirección Pública.
Crearemos la Agencia de Auditoría Interna que dependerá del Presidente de la República y tendrá la tarea de controlar la gestión interna y la evaluación del correcto funcionamiento de los ministerios y sus servicios.
- El segundo eje para modernizar el Estado es contar con los mejores servidores públicos. Terminaremos con el cuoteo político, profundizando y extendiendo la selección para los niveles superiores de la administración pública sobre la base de méritos.
Promoveremos la excelencia de todos los funcionarios y para ello se creará una Academia para capacitar en forma continua a los servidores públicos de todos los niveles.
Se racionalizarán las estructuras de contratación; se otorgará mayor movilidad horizontal entre servicios; se fortalecerá el merito en los ascensos y se profundizará la Alta Dirección Pública hasta el tercer nivel de la estructura.
Extenderemos los principios y mecanismos de selección por mérito de la Alta Dirección Pública a nivel regional y municipal. Asimismo, promoveremos una reforma profunda para otorgar una mayor flexibilidad a los municipios en la selección de su personal, respetando los derechos de los funcionarios municipales. El objetivo es que se privilegie el mérito y se elimine el cuoteo político.
Para estimular la productividad y el buen desempeño otorgaremos incentivos con remuneración variable a los funcionarios destacados. Asimismo, se otorgarán becas y se priorizará la educación permanente.
Por último, se continuará avanzando en el cumplimiento de la legislación relativa a la transparencia y se profundizarán los mecanismos de rendición de cuentas en toda la administración pública.
- Un tercer eje busca mejorar la calidad de todos los servicios del Estado, para lo cual se extenderá y perfeccionará la actual institucionalidad de Evaluación de Proyectos Públicos, con el fin de asegurar que los proyectos de inversión realizados por el Estado sean socialmente rentables.
Se creará la Agencia Autónoma de Calidad de las Políticas Públicas, que cumplirá la tarea de evaluar en forma ex post las políticas y programas desarrollados por las instituciones estatales. Esta agencia no solo evaluará, sino que también deberá proponer reformas para mejorar la calidad de estos programas.
- Un cuarto eje busca potenciar la Contraloría General de la República para que ésta cumpla de la mejor forma su rol de velar por la legalidad de los actos de la administración, supervisar el buen uso de los recursos públicos y asegurar la probidad en el servicio público. Se propondrán reformas para mejorar el proceso de toma de razón, el rol de juez de cuentas y el control ex post. Lo anterior irá acompañado de políticas para mejorar la capacitación y los incentivos para su personal.
- Finalmente, modernizaremos las empresas públicas. Necesitamos con urgencia que éstas puedan desenvolverse en forma competitiva y eficiente para que contribuyan al desarrollo del país. Para lograr este objetivo creemos que ellas deben regirse por las normas de las sociedades anónimas abiertas; y la responsabilidad de su administración recaer en su directorio, el que tendrá dentro de sus funciones la designación del gerente general.
Transformaremos el Sistema de Empresas Públicas (SEP) en un holding autónomo, creado con el objeto único de exigir el máximo aporte a las empresas controladas por el Estado. Este holding será integrado por un directorio profesional de excelencia y que represente a todos los sectores del país, con experiencia en administración y gestión de empresas.
Asimismo, se analizarán distintos mecanismos para incrementar el capital que requieran, de forma de fortalecer sus programas de inversión y modernización.
Reformaremos los gobiernos corporativos de todas las empresas estatales sacando de sus directorios a ministros de Estado o a representantes de intereses sectoriales. Esto nos permitirá tener gobiernos corporativos de excelencia, con los mejores profesionales, expertos en gestión de empresas, que velen por el eficiente desarrollo de estas compañías que pertenecen a todos los chilenos.