Agricultura
Chile, Potencia Agroalimentaria
Los sectores basados en recursos naturales renovables, incluyen al sector agropecuario, al forestal, al pesquero y acuícola, cuyas actividades tienen lugar especialmente en regiones.
En estos sectores, los gobiernos de la Concertación no han hecho bien las cosas. Así hemos visto que una regulación inapropiada en la industria salmonífera ha terminado con el cultivo del salmón del Atlántico, a lo que se suma una crisis sanitaria en la trucha, con impactos devastadores en la X y XI regiones.
En otro rubro, la prescindencia con que la autoridad ha actuado en materia de competencia desleal, ha sumido al sector lácteo en una crisis. Agreguemos un sistema ineficiente de controles sanitarios en origen que afectó al sector porcino con el cierre de su mercado de exportación. Y gracias al pobre desempeño que ha mostrado nuestro aparato de investigación hemos tenido que presenciar una brusca caída en la masa ganadera nacional.
También las autoridades han reaccionado tardíamente frente a la evidente competencia desleal –desde Argentina– en materia de harina de trigo, deteriorando así injustamente la competitividad de la producción triguera. A todo lo anterior se suma una diplomacia comercial que ha sido poco eficaz y la mantención de instrumentos financieros de fomento escasamente idóneos para el desarrollo de nuestra agricultura.
El mundo del futuro necesitará más alimentos y son contados los países del mundo que poseen la capacidad y los recursos, como el clima y el agua, para producirlos eficientemente. El compromiso de nuestro Gobierno es que Chile se transforme en uno de los 10 países líderes en exportación de alimentos.
Nuestras metas se orientan a hacer fuertes nuevamente a la agricultura, a la pesca y al sector forestal, para que vuelvan a crecer en forma sostenida y sustentable, contribuyan a una ocupación balanceada del territorio nacional y permitan la generación de más puestos de trabajos, especialmente en las zonas rurales. Pretendemos que, gracias al desarrollo de estos sectores, forjemos nuestra identidad nacional y regional, cooperando así a acrecentar el capital social de las regiones.
Las políticas para lograr lo anterior las hemos dividido en cuatro ejes.
- El primer eje lo representa el sector silvo-agropecuario. En este sector fomentaremos el acceso al financiamiento, fortaleciendo legalmente los contratos de compraventa para que éstos puedan constituir una real garantía de crédito. Otorgaremos un nuevo trato al pequeño productor, modernizando INDAP, a fin de que éste cuente con más recursos y ofrezca programas más eficientes a quienes lo necesitan. Profundizaremos la regularización de títulos de propiedad, beneficiando principalmente a los propietarios más modestos; priorizaremos el empleo en las zonas rurales, haciendo que la legislación laboral reconozca las particularidades del sector.Permitiremos el cultivo de transgénicos sujetos a controles de calidad y sanidad en maíz, remolacha, trigo, raps y arroz, resolviendo así la competencia desleal de los productores de estos rubros. Se dará un fuerte impulso a la investigación y desarrollo, aumentando los recursos para la extensión agrícola y el otorgamiento de becas en estudios avanzados en investigación agropecuaria y temas afines.Se fortalecerá la diplomacia sanitaria, apoyando al SAG y fomentando las alianzas entre esta institución y el sector privado; se creará el Fondo Sanitario de Contingencia, de tal forma que ante una emergencia sanitaria existan los recursos para hacerle frente oportunamente; se aumentará la inversión pública en infraestructura regional y rural; y se agilizarán las gestiones para frenar la competencia desleal.
- El segundo eje es el sector forestal. Se aumentará la forestación a una tasa de 200 mil hectáreas por año, para lo cual se perfeccionará y prorrogará el DL 701. Se dictará una ley orgánica para CONAF, potenciando así su importante labor; se crearán áreas silvestres y turísticas protegidas para preservar el medio ambiente y desarrollar las economías locales. Finalmente, se creará un sistema de certificación de leña para incentivar el uso de leña seca y se establecerán nuevos estándares para cocinas y chimeneas, para así reducir la contaminación ambiental.
- El tercer eje lo representa el sector de la pesca extractiva. Se prolongará y perfeccionará el mecanismo de cuotas individuales transferibles, de manera de preservar nuestros recursos pesqueros y aprovechar su potencial de desarrollo. Se extenderá la aplicación de estos instrumentos al sector de pesca artesanal para potenciar su desarrollo y se buscarán los mecanismos de apoyo y fomento a la asociatividad de este sector, fomentando así una cultura emprendedora.
- Finalmente, el cuarto eje lo constituyen las políticas destinadas al sector acuicultura. La prioridad será volver a poner de pie a la salmonicultura, con más y mejor investigación y con una nueva regulación que proteja al sector de las enfermedades propias del sistema de cultivo acuícola. El Fondo Sanitario de Contingencia permitirá que en el futuro se puedan enfrentar de mejor forma situaciones como el virus ISA.