Gobierno de Chile

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Lanzamiento marcha blanca de ChileAtiende

ChileAtiende

Palabras de S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, al dar inicio a marchablanca de la red de servicios ChileAtiende

Santiago, 9 de enero de 2012

Amigas y amigos:

Yo quería hacer una reflexión, porque este programa está en el corazón de lo que queremos hacer para que Chile sea un país mejor.

Ustedes saben que los seres humanos, los hombres y las mujeres, existimos mucho antes que existiera el Estado. Fuimos nosotros los que creamos al Estado, para que el Estado nos ayudara a tener una vida mejor.

Pero como ocurre tantas veces, una vez que el Estado se creó, muchas veces el Estado se olvidó de quiénes habían sido sus creadores y, por tanto, a quiénes tenía que servir, y empezó a tener sus objetivos propios. Y ahí se produce la distorsión.

Y por eso, el corazón, la esencia, la filosofía de este programa es poner las cosas donde deben estar. Es el Estado el que está al servicio de las personas, y no las personas al servicio del Estado.

Por eso, recuerdo lo que decía Octavio Paz, gran escritor, ensayista, Premio Nobel mexicano. Él cuando se refería al Estado hablaba del ogro filantrópico. Filantrópico, porque se supone que el Estado está para ayudar a la gente, y ogro, porque para muchos ciudadanos, el Estado es un ente distante, lejano, hostil, que le pone problemas.

Y nosotros queremos cambiar esa imagen, que se vaya el ogro y que aparezca el rostro amable y cariñoso del Estado.

Y para eso hay que recuperar los principios. El Estado está al servicio de las personas, y no al revés; el Estado tiene que estar cerca de las personas, y no las personas tener que acercarse al Estado. Y en esto tiene que haber un espíritu de servicio y un sentido de urgencia, porque para mucha gente, los servicios públicos son muy importantes, y especialmente para la gente más humilde y la gente de clase media.

Y cuando llegamos al Gobierno nos propusimos no solamente hacer más, sino que también hacer las cosas mejor. Y nos preguntamos ¿cómo está el Estado? ¿Cumple con estos criterios de cercanía, de espíritu de servicio, de urgencia? Y definitivamente nos dimos cuenta que no, que el Estado había tomado un rumbo propio y que se había alejado, en muchos sectores y en muchas áreas, de lo que la gente quería y necesitaba del Estado.

El Estado estaba organizado de acuerdo a sus propios criterios, una organización vertical. El Instituto de Salud Pública, o el Sernam, o la Dipreca, o Impuestos Internos, cada uno de ellos se organizaba verticalmente, de acuerdo a sus propias necesidades, pero no se daban cuenta que lo más importante para las personas era la organización horizontal.

Entonces, teníamos que cada organismo tenía sucursales en muchas partes, pero que esa sucursal solamente atendía los requerimientos de ese organismo, y se olvidaba que las personas requieren los servicios del Estado no solamente en el Instituto de Previsión Social, sino que también del Sernac, de Impuestos Internos, de los servicios de salud.

Y, por lo tanto, decidimos integrar los servicios horizontalmente. Y efectivamente tomamos como pilar y como baluarte el Instituto de Previsión Social, porque tenía muchas sucursales y, además, porque intuimos que íbamos a encontrar una actitud de recepción, de entusiasmo, de audacia, de innovación, para llevar adelante esta verdadera revolución.

¿Y en qué consiste?

Muy simple. Ahora los organismos se están estructurando de acuerdo a las necesidades de las personas y no de acuerdo a sus propias necesidades. Y de esa manera, donde teníamos las sucursales del Instituto de Previsión Social que, como dijo el ministro, eran 142 sucursales, dijimos ¿por qué no aprovechamos de que esas 142 sucursales, para empezar, además de atender las necesidades en materia de previsión social, atendieran también las necesidades de la gente en muchos otros campos? Y así se fueron incorporando muchos organismos a esta red.

Y yo quiero realmente agradecer el trabajo que ha hecho el Ministerio del Trabajo y también la Subsecretaría, Augusto Iglesias, y en esto tenemos que agradecer a mucha gente y no quiero dejar a nadie afuera. Y, por lo tanto, el trabajo que ha hecho Augusto Iglesias, Fernando Betteley, también Juan Bennett, es el comienzo de esta verdadera revolución.

Y a esto se han agregado una serie de servicios, como es el caso de Fonasa, dirigido por Mikel Uriarte, el Sernac, por Juan Peribonio, Dipreca, por Carlos Jerez, Capredena, por Patricio Coronado, el Sence, por Francisco Javier Agüero, y el Instituto de Seguridad Laboral, con Héctor Jaramillo, han ido conformando una red de forma tal que ocurra lo que nos decían las señoras: antes, cuando uno estaba en Putre y había una oficina pública en Putre, y tenía que hacer un trámite con esa oficina, uno podía hacerlo en su propia ciudad. Pero si tenía la mala suerte que tenía que hacer el trámite con otra institución pública, esa persona tenía que perder un día entero, o a veces muchos días para ir desde Putre a Arica a hacer sus trámites.

Que cosa tan absurda. Lo lógico es que el Estado se acomode a las necesidades de la gente y no la gente a la burocracia del Estado. Y esa es la filosofía del cambio.

Y por eso, lo que hicimos fue esta integración horizontal. Y hoy día las personas, en más de la mitad de las comunas de Chile, en una sola oficina, en su propia ciudad, puede acceder a una enorme cantidad de servicios y, en consecuencia, le estamos haciendo la vida más fácil, más grata, de forma tal de que no pierdan el tiempo haciendo trámites, sino que puedan disponer de su tiempo para las cosas importantes. Y esto es sólo el comienzo.

Quiero agradecer al ministro Cristián Larroulet, que ha liderado este proceso, y también a Rafael Ariztía, que también ha ejercido una enorme labor para algo tan importante, como que la vida de las personas sea más fácil, más grata, más feliz, que no se pasen la vida haciendo trámites, sino que les simplifiquemos su vida y que puedan, en consecuencia, liberar tiempo para lo importante.

Si el día tiene 24 horas, si descontamos las horas de sueño, las horas de trabajo, las horas que requerimos para nuestros servicios personales, alimentación, y además descontamos las horas del transporte entre el lugar del trabajo y el lugar donde vivimos, y le agregamos a eso las horas de trámites, prácticamente se acabó el día.

Y, por tanto, en promedio un ser humano tiene tres a cuatro horas libres en el día. Y nosotros creemos que con este proyecto vamos a entregarles una hora libre adicional en promedio a todos los chilenos. Es decir, vamos a aumentar en un 33 ó 25% el tiempo libre, el tiempo que nos pertenece a nosotros, el tiempo que podemos dedicarle a lo más importante, a la familia, a los amigos, a la cultura, al amor, la reflexión, a la espiritualidad, al deporte.

Y por eso éste es un proyecto importante, pero silencioso, y a veces invisible, pero no es invisible para las personas que se han visto beneficiadas por estos proyectos, porque ellas ven cómo este proyecto les cambia la vida, y les cambia la vida para mejor.

Por eso, yo querría decirles que este proyecto estuvo primero en un plan piloto, trabajamos muchos meses para probarlo, corregirle los errores. Les quiero decir que hemos estudiado las mejores prácticas, de los mejores países del mundo, en cómo atender bien a los ciudadanos, Australia, Nueva Zelandia, Singapur, Canadá.

Y todo esto se ha reflejado en este proyecto, que es un proyecto que opera a través de sucursales físicas, que hoy día son múltiples y, por tanto, están en prácticamente la mitad de las comunas y tenemos que llegar a la otra mitad de las comunas.

El Sernac tenía antes 15 oficinas, ahora tiene 154, porque está aprovechándose de la red del Estado para que les hagamos más fácil y más grata la vida a las personas.

Opera a través de sucursales físicas, opera a través de una página WEB, que fue la que vimos aquí, y necesitamos crear una cultura digital. Necesitamos que los chilenos seamos alfabetos, no solamente porque sabemos leer y escribir, sumar y restar, sino que también, porque capaces de dominar el idioma de la tecnología moderna, el idioma de la sociedad de la información y el conocimiento, que es el idioma digital, y también el idioma inglés.

Y así vamos transformando a Chile en un país desarrollado de verdad, en que el desarrollo se refleja en mejor vida, calidad de vida, oportunidades para la gente. Y también tenemos un call center. Y, por tanto, estamos usando todos los instrumentos que la tecnología permite.

Por eso, yo querría decirle, ministro, que si bien lo felicito porque se ha avanzado mucho, y a usted también, ministra, que la felicito porque se ha avanzado mucho, pero no nos olvidemos que nos queda mucho por avanzar, porque hoy día tenemos incorporado a esta red una enorme cantidad de servicios, como es el caso de Fonasa, Dipreca, Sernac, Capredena, Bienes Nacionales, Serviu, Sence y el Instituto de Salud Pública, pero nos queda una enorme cantidad de otros servicios, que también son necesarios para la gente, que todavía no están incorporados a la red.

Así que en esto no solamente tenemos metas, también tenemos plazos, ministro, y para cada uno de los nuevos servicios hemos diseñado un programa, que contempla cómo se incorpora, pero también cuándo se incorporada, porque la diferencia entre un sueño y un proyecto, es que el sueño no tiene plazo, y el proyecto sí tiene plazo. El sueño es una aspiración, el proyecto es un compromiso.

Y, por tanto, quiero decirles que tenemos un plan de trabajo, para que antes que termine nuestro Gobierno hayamos dejado nuestra huella dentro de lo que es la modernización del Estado.

Muchas veces, siempre nos preguntamos ¿cómo hacemos más, cómo construimos más edificios, más ladrillos, más fierros? Y pocas veces nos preguntamos ¿cómo hacer que lo que actualmente tenemos, funcione mejor?

Y este proyecto apunta esencialmente a eso, a hacer no que el Estado sea un ente omnipresente, que termine ahogando las iniciativas, la creatividad y el emprendimiento de las personas. Queremos un mejor Estado, un Estado más cercano, más servicial, más comprometido con las personas.

Y a eso apunta el alma y el corazón de este proyecto, que hoy día ya está en marcha blanca, que lo hemos probado, que funciona bien, que la gente está contenta, que la gente reconoce el cambio y ahora, en consecuencia, tenemos que dar el segundo gran salto adelante, que es llevar esa modernización hasta el último rincón no solamente del Estado, sino que hasta el último rincón y hasta el último hogar de nuestro país, para que todos los ciudadanos sepan que el Estado de Chile, que ustedes, los ciudadanos, contribuyen a financiar con sus impuestos y que todos los ciudadanos sepan que las autoridades, que ustedes los ciudadanos contribuyen a elegir con sus votos, estamos al servicio de ustedes.

Y esa regla nunca más debemos olvidarla y tiene que estar grabada con sangre y fuego en la filosofía de este gran proyecto que es hacer un Estado amigo, cercano, servicial, que nos ayude a resolver los problemas y no nos ponga nuevos problemas.

Esa es su tarea, señor ministro, esa es su tarea, señora ministra, los felicito nuevamente porque sé que el trabajo ha sido duro e intenso, pero no bajar la guardia, porque todavía nos queda un largo camino por recorrer, para darle a la gente lo que la gente quiere, merece y espera de un Estado moderno y de un Gobierno comprometido con las personas.

Muchas gracias.