Ley Bomberos de Chile
Palabras de S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, al firmar indicación al Proyecto de Ley Marco de Bomberos de Chile
Santiago, 22 de diciembre de 2011
Lo cierto es que hoy somos nosotros los que queremos agradecer a Bomberos de Chile, por todo lo que Bomberos de Chile ha hecho por nosotros.
Por eso para mí es un verdadero honor participar con ustedes en esta ceremonia, y acepto de inmediato las dos propuestas que hizo el presidente nacional: primero, sacar este proyecto de ley durante el mes de enero, para lo cual contamos con el apoyo entusiasta, no solamente de los diputados, sino que también espero de los senadores. Y en segundo lugar, hacerlo como corresponde, en la Plaza de la Constitución, que es un lugar muy querido para Bomberos de Chile, donde yo los he visto muchas veces a lo largo de mi vida hacer sus ejercicios, e invitar al mayor número posible de bomberos de nuestro país, para que reciban el justo reconocimiento, gratitud y homenaje del pueblo de nuestro país.
Y además, vamos a invitar a los que más van a celebrar esa fiesta, que son los niños de nuestro país, que siempre han sentido una verdadera predilección y un cariño muy especial por nuestros bomberos.
La verdad que con esta ceremonia, con este proyecto de ley, y con una nueva actitud y un nuevo compromiso, estamos dando cumplimiento a muchas obligaciones. En primer lugar, haciendo realidad una muy antigua y justa demanda que Bomberos de Chile venía planteando desde hace ya mucho tiempo, que es tan simple como que se les reconozca, en una ley marco, lo que son, una institución indispensable, insustituible para velar por la seguridad, la integridad, la vida de nuestros compatriotas.
Pero además de eso, yo quiero decirles que Bomberos de Chile se ha ganado la gratitud, el cariño, el afecto de nuestros compatriotas, a lo largo de toda su historia y con los mejores argumentos que se pueden poner arriba de la mesa.
Uno a veces se pregunta ¿por qué nuestro país quiere, respeta y admira tanto a nuestros bomberos? Y yo podría responder a esa pregunta, con otra pregunta. ¿Qué sería de Chile sin nuestros bomberos?
Es una institución que sin duda ha prestado servicios muy valiosos a nuestro país a lo largo de toda su historia.
Lo recordaba el presidente nacional: 38 mil voluntarios activos, 4.100 de ellos son mujeres; 1.100 compañías; 311 son los Cuerpos de Bomberos que viven en nuestro país desde Arica hasta Magallanes.
Pero el servicio que han prestado a lo largo de su historia es tan grande como el cariño y gratitud que los chilenos le tenemos a nuestros bomberos. Sólo el año pasado, Bomberos de Chile prestó más de 100 mil servicios y atenciones en incendios, accidentes, emergencias, algunas causadas por el hombre, otras causadas por la naturaleza.
Y no puedo dejar de recordar y agradecer el inmenso servicio que prestó Bomberos de Chile con ocasión del terremoto del año pasado.
Yo recuerdo muy bien el día del terremoto, esa madrugada del 27 de febrero del año pasado, cuando junto al entonces futuro ministro del Interior fuimos a la zona más devastada por la catástrofe, que era Talcahuano y Concepción, y llegamos a ver los edificios derrumbados. Eran las primeras horas después del terremoto. Y sentíamos los gritos de angustia de las personas atrapadas bajo los escombros de esos edificios que se habían derrumbado. ¿Y con quién nos encontramos? Nos encontramos con los voluntarios que llegaron sin que nadie los llamara, llegaron cumpliendo con su deber, porque vimos a Bomberos de Chile, tal como lo dijo el presidente nacional, prácticamente en forma instantánea, después del terremoto, y dejando de lado sus propias familias y preocupaciones, no dudaron un segundo en ponerse su uniforme rojo, o verde, o de muchos colores, morado, azul, para salir a cumplir con la labor que la llevan en el alma y la llevan en la sangre.
Por eso, a lo largo de estos 160 años de existencia de los bomberos, desde la creación del primer Cuerpo de Bomberos, que como recordaba don Miguel, fue el año 1851, en Valparaíso. Después vino, entiendo, el Cuerpo de Bomberos de Ancud, pero finalmente, el 20 de diciembre de 1863, se fundó el Cuerpo de Bomberos de Santiago, en circunstancias extraordinariamente trágicas, porque sólo días antes, el 8 de diciembre, es decir, 4 días antes, mientras se celebraba el Día de la Virgen en la Iglesia de la Compañía de Jesús, se produjo uno de los incendios más letales, más crueles y más mortales que hayamos tenido en nuestra historia, donde todavía no sabemos cuántos y cuántas perdieron la vida, pero se estima que fueron más de 3 mil los, y especialmente las feligresas, que asistían a la misa en la Iglesia de la Compañía, celebrando el Día de la Inmaculada Concepción. Y ese día marcó, sin duda, el inicio de una motivación que en pocos días, 4 días, significó la creación del Cuerpo de Bomberos de Santiago.
El 8 de diciembre es un día que recordamos, es el Día de la Virgen, es el día del incendio de la Compañía, también es el día del incendio que costó la vida a más de 80 compatriotas en la Cárcel de San Miguel.
Pero a lo largo de su historia, Bomberos de Chile ha pagado con su propia sangre y con su propia vida su vocación de servicio. Y hoy día quiero recordar a los 294 mártires de nuestro Cuerpo de Bomberos, que entregaron su vida protegiendo a sus compatriotas, el último de los cuales falleció hace pocos días, en un operativo de rescate, en Bulnes, en la Región del Biobío.
Todos ellos, y esto es algo que vive en el alma de nuestro Cuerpo de Bomberos, todos ellos no dudaron un segundo en arriesgar sus propias vidas, con tal de proteger y salvar la vida de los demás.
Y en estos tiempos en que a veces da la impresión que campea el individualismo, el egoísmo, la indiferencia, el ejemplo que todos los días nos da nuestro Cuerpo de Bomberos, es un ejemplo que lo necesitamos. Hoy día sabemos que lo tenemos y sabemos que podemos contar con él, porque es parte del alma y de la esencia de esa formación profesional, humana, valórica y ética que es tan representativa de nuestros bomberos.
Sólo así uno logra entender por qué, en cierta forma resistiendo la naturaleza humana, cada vez que hay un peligro, un incendio, una emergencia, una catástrofe, la reacción natural de los ciudadanos es alejarse del peligro para ponerse a salvo. Y, sin embargo, la reacción de los bomberos es justamente lo contrario, se acercan al peligro, arriesgando su propia seguridad, para proteger la vida, la integridad, los bienes de personas que muchas veces ni siquiera conocen.
Por eso, mientras los demás huyen del peligro, ustedes se acercan al peligro; mientras los demás buscan su propia seguridad, ustedes arriesgan su propia seguridad para proteger a los demás.
Y esa es, yo creo, una de las razones por las cuales el Cuerpo de Bomberos y la institución de los bomberos es tan querida, tan respetada, tan apreciada y por la cual tenemos tanta gratitud.
Pero no es sólo eso, también sabemos reconocer el espíritu que vive en los cuarteles de los bomberos, ese espíritu de lealtad, de compañerismo, de amistad, de solidaridad entre ustedes.
Yo sé que en los cuarteles, cuando están esperando el llamado a la acción, comparten alegrías, penas y sé también que son los propios compañeros de los bomberos, cuando caen en acción, los que más se preocupan por el bienestar de las familias de los bomberos que perdieron su vida.
Hay algo que está en el inconsciente nacional, la inmensa mayoría de los niños de Chile sueña con ser bombero.
Yo les voy a contar una anécdota personal. Anoche abrimos las cartas de mis nietos, en que piden al Viejito Pascuero los regalos, y los dos nietos hombres que tengo escribieron en primer lugar “un uniforme de bomberos”, porque se sienten orgullosos de poder contar y tener ese uniforme. Y eso refleja, en los niños, que es un sentimiento natural y espontáneo, lo que también es parte de la sociedad, esa admiración, cariño y gratitud hacia nuestros bomberos.
Pero si bien reconocemos y apreciamos el hecho de que los bomberos sean voluntarios, y en parte de ahí deriva la admiración y gratitud que tenemos por nuestros bomberos, sentimos que no por eso tenemos que dejarlos a su propia suerte, como muchas veces lo hemos visto, con mecanismos de rifas, pidiendo dinero en las calles, y sentimos como sociedad una obligación con nuestros bomberos.
Y es por eso que nuestro Gobierno, no solamente cumpliendo el compromiso, y lo recuerdo muy bien cuando visitamos con el diputado Ulloa y revisamos a fondo cuáles eran las necesidades y, por tanto, cuáles eran los compromisos que un Gobierno agradecido de bomberos debía asumir, hoy día estamos cumpliendo con ese compromiso, pero también estamos recogiendo una iniciativa parlamentaria, porque también entre los diputados y senadores, pero muy especialmente entre los diputados, existe ese mismo cariño y aprecio por la labor que cumple bomberos.
Y por eso, más allá de la búsqueda de recursos en el sector privado, nosotros nos comprometimos a que el Estado iba a hacer un esfuerzo muy especial y muy significativo para dotar a nuestros bomberos de los medios, los instrumentos para protegerse ellos mismos y también para poder combatir con mayor eficacia los incendios, los accidentes y las emergencias.
Y quiero decir que hemos incrementado en más de un 33% el aporte que hace el Estado a Bomberos de Chile. Desde 15 mil millones de pesos el año 2009, a los 21 mil millones de pesos que están contemplados en el presupuesto del año 2012.
Porque la lucha contra los incendios, y no solamente contra los incendios, porque bomberos va mucho más allá de apagar fuego, contra los incendios, contra los accidentes, no solamente se están haciendo cada día más peligrosos, sino que también más complejos, más costosos, porque requieren nuevas tecnologías, y eso es algo que Bomberos de Chile necesita poder contar para cumplir con su labor con mayor eficacia.
Esta ley marco de bomberos va a permitir contar con un financiamiento público anual a través de la ley de presupuesto. Va a establecer una institucionalidad en la cual se desenvuelva y se desarrollen los Bomberos de Chile.
Es cierto, se van a poder crear nuevas compañías, pero siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos y con ciertas características básicas, para que, como dijo el presidente nacional, estas nuevas compañías sean parte de la solución y no parte del problema.
Pero hay algo más, hay algo más. Nosotros, tal como lo dijo el ministro del Interior, hemos querido integrar a las instituciones más queridas y más respetadas de nuestro país en el marco del Ministerio del Interior y Seguridad. Pero también quiero decir, nuestro país es un país de catástrofes, nuestro país ha sido golpeado a lo largo de su historia permanente y sistemáticamente por la adversidad. No podemos garantizar que la adversidad no nos va a volver a golpear con la fuerza con que lo ha hecho en el pasado, pero sí tenemos que estar preparados para que cuando eso vuelva a ocurrir, tengamos la capacidad para alerta temprana, ayuda oportuna.
Y por eso estamos en pleno proceso de crear un verdadero sistema de protección civil, y la ONEMI se va a transformar en un Servicio de Protección Civil, que junto a nuestras fuerzas armadas, Carabineros, la Policía de Investigaciones y Bomberos de Chile, van a constituir un verdadero sistema de protección civil, que es algo que nuestro país necesita, requiere y va a tener, porque necesitamos estar preparados para los golpes de la naturaleza y los golpes de la adversidad, que ojalá nunca lleguen, pero tenemos que estar preparados para que el día que lleguen. Y en eso bomberos ha jugado un papel que hoy día quiero agradecer con profundidad y con pleno conocimiento de lo que eso significa para ustedes desde el punto de vista del esfuerzo y sacrificio.
Además, estamos creando una serie de registros que nos van a permitir mejorar la eficacia con que se opera.
Yo quisiera agradecer muy especialmente a los diputados que han participado de esta iniciativa. Son muchos, pero lo simbolizo en los diputados aquí presentes. Así que, diputado Robles, diputado De Urresti, diputado Hasbún, diputado Ulloa, les agradezco profundamente, porque sé que han hecho un esfuerzo muy grande, no solamente presentar un proyecto de ley, sino que lo han empujado con fuerza y con voluntad, y les pido a ustedes que traspasen y expresen esta gratitud al resto de los diputados la comisión especial de bomberos, que funciona en nuestra Cámara de Diputados.
Termino diciendo que vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para poder celebrar la promulgación de esta importante ley marco de Bomberos de Chile durante el mes de enero, en la Plaza de la Constitución, en que podamos juntar a nuestros bomberos con la gente de nuestro país y así podrán recibir en forma directa, del pueblo de Santiago, la gratitud y el reconocimiento que ustedes, los Bomberos de Chile, se merecen.
Muchas gracias.
