Mandatario inaugura I Cumbre Judicial Celac-UE y reitera compromiso de realizar “una profunda reforma y modernización a nuestra justicia”
Durante su intervención, recordó que en nuestro país “hemos hecho avances muy importantes, fundados en amplios acuerdos políticos y técnicos, para modernizar y mejorar la organización y el funcionamiento de nuestros Tribunales de Justicia”.
Llamó a los participantes del encuentro a “aprovechar el máximo esta instancia para fortalecer los lazos de cooperación e integración, para compartir experiencias, fomentar buenas prácticas y acordar cambios institucionales que puedan mejorar la acción de la justicia dentro de esta comunidad de países europeos, latinoamericanos y del Caribe”.
El Presidente de la República, Sebastián Piñera, inauguró esta mañana en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional, la I Cumbre Judicial Celac-UE, que se realizar en Santiago, previo a la reunión de Jefes de Estado y de Gobierno que se llevará a cabo a fines de este mes.
En la oportunidad, el Mandatario llamó a los participantes en el encuentro judicial a “aprovechar el máximo esta instancia para fortalecer los lazos de cooperación e integración, para compartir experiencias, fomentar buenas prácticas y acordar cambios institucionales que puedan mejorar la acción de la justicia dentro de esta comunidad de países europeos, latinoamericanos y del Caribe”.
Asimismo, aprovechó la ocasión para recordar que en nuestro país “nos hemos comprometido con una profunda reforma y modernización a nuestra justicia. Hemos hecho avances muy importantes en algunas materias, fundados en amplios acuerdos políticos y técnicos para modernizar y mejorar la organización y el funcionamiento de nuestros Tribunales de Justicia”.
Del mismo modo, destacó que a principios de la década pasada “pusimos en marcha un nuevo sistema procesal penal que cambió drásticamente el que teníamos anteriormente, y que se basa en la inmediación judicial, de forma de contar con una justicia criminal más ágil, oportuna y eficaz”.
Agregó que “luego vino el turno de la Justicia Laboral para facilitar la resolución de los conflictos entre trabajadores y empleadores, y se sumó una reforma a la Justicia Militar”.
El Presidente Piñera recordó que en la actualidad se está trabajando para realizar “una profunda reforma a nuestro Código Procesal Civil que pertenece al siglo XIX y que tiene que adecuarse a la realidad del siglo XXI y también estamos trabajando en una reforma a nuestro Código Penal”.
El Jefe de Estado enfatizó que en una sociedad democrática y regida por un Estado de Derecho “se le entrega el monopolio de ejercer la labor de la justicia a nuestros jueces”. Y agregó que “esa es la gran facultad del Poder Judicial, conocer las causas civiles y criminales, resolverlas de acuerdo a los hechos y de acuerdo al derecho y, además, ejecutar los juzgados que pertenecen exclusivamente a ustedes”.
El Mandatario recalcó que estamos viviendo en época de “cambios muy profundos en los Estados, las instituciones están poniendo a prueba a esos Estados e instituciones y entre ellos, por cierto, al Poder Judicial”.
Explicó que a estos cambios se añade el surgimiento “de una nueva revolución del conocimiento y la información, y a eso se suma una ciudadanía cada vez más consciente de sus derechos, legisladores más prolíficos a la hora de producir bienes jurídicos y tipos penales y una tendencia creciente a buscar en los jueces la solución a todos los conflictos que antes tenían espacio de solución a nivel político o administrativo”.
Enfatizó que “por desconocimiento de los derechos que la ley les otorga, la obsolescencia de algunos cuerpos normativos, los altos costos que implica un procedimiento judicial o la excesiva tardanza en las resoluciones de este Poder Judicial, han llevado a que muchas personas, y especialmente los más humildes y los más vulnerables, expresen una alta desconfianza y distancia hacia los tribunales de justicia”.
Por ello, recordó que ninguna de las reformas, ni el más perfecto marco jurídico será eficaz “sin lo fundamental, tener jueces independientes, honestos, imparciales y profesionales, dispuestos a ejercer sus funciones jurisdiccionales, es decir, hacer y prevalecer el derecho contra cualquier autoridad, fuerza, interés o grupo de presión que pretenda impedirlo”.




